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¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad La cantidad de mujeres que trabajan hoy en día en la economía formal no tiene precedentes. Hay una mayor proporción de mujeres en los servicios públicos y las políticas de igualdad de oportunidades en el ámbito global siguen creciendo. No obstante, mientras estos hechos suceden, las mujeres continúan enfrentando múltiples formas de discriminación en el mercado del trabajo. A pesar de que en materia de formación académica y experiencia laboral las brechas de género se han reducido, en términos generales las mujeres aún ganan menos que los hombres; son mayoría en los empleos informales y atípicos; deben sortear más obstáculos para obtener cargos altos y conservarlos; y enfrentan de manera desigual el peso de las responsabilidades familiares. Por último pero no menos importante, siguen existiendo las prácticas discriminatorias que se basan en la hipótesis de “trabajos adecuados para las mujeres”, o a partir de “su función reproductora”.
Hace cincuenta años, la Organización Internacional del Trabajo adoptó el instrumento internacional más completo y específico sobre la discriminación e igualdad en el mundo del trabajo: el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (núm. 111). Aunque data de fines de la década del cincuenta, este instrumento era adelantado para su tiempo y tiene tanta vigencia hoy antes. Hoy conmemoramos el cincuentenario de este Convenio clave sobre la igualdad y los avances que desde entonces se han logrado. Sin embargo, el objetivo de eliminar todo tipo de discriminación en materia de empleo y ocupación previsto por el Convenio continua siendo lejano y nos invita a reflexionar. Para caminar en la vía que permita llegar a la igualdad, es hora de identificar y suprimir los obstáculos que aún persisten y promover en forma activa la igualdad de género. La Igualdad de género en el trabajo: Un derecho y principio fundamental Desde 1919, la OIT ha procurado garantizar los derechos laborales y mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y los hombres. El principio de igualdad está consagrado en la Constitución de la OIT, y fue plasmado por primera vez en un instrumento aplicado en el año 1951, cuando la OIT adoptó el Convenio sobre igualdad de remuneración (núm. 100). Al reconocer que no se puede abordar con eficacia la discriminación en materia de remuneración sin garantizar una protección más general contra la discriminación en materia de empleo y ocupación, la OIT adoptó en 1958 el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación) (núm. 111). Años después, en 1998, reafirmó el compromiso con la eliminación de la discriminación en la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Y, en 2008, la Declaración sobre la justicia social para una globalización equitativa también reafirma que la igualdad de género y la no discriminación son cuestiones transversales que están presentes en toda la labor de la OIT. Publicaciones seleccionadas de la oit sobre igualdad, igualdad de salarios y no-discriminación en américa latina Descargar Postal Descargar Poster Descargar Informe
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